Lorraine D´Anffortt
*Edad: 27 años en apariencia, 12.000 en realidad
*Profesión: Dueña de la maison derrière
*Relaciones: Relaciones de la madame*Objetos personales: Su i-phone 4, un ordenador portatil, una gata de angora y su coche, un lamborghini diablo negro.
*Gustos: Le gusta la música, que la adulen, el yoga, cuidarse, la ropa cara, la lenceria fina y los hombres
*Manías: Jugar con su cabello, tener siempre a mano un mechero aunque no esté fumando, pasearse por la habitación mientras habla por teléfono...
*Descripción física(no vale spoiler): Morena con el pelo largo hasta mitad de la espalda, de ojos color chocolate que cambian a negro si la enfurecen y tez clara, cual muñeca de porcelana. Mide 1´60, es delgada pero con muchas curvas. Cuida su aspecto y a decir verdad, está un poco obsesionada con el mismo. Suele vestir elegante, al menos delante de los empleados y los clientes, pero en la intimidad ya es otra cosa. Algo que no suele faltar en su vestuario son los tacones de al menos 5 cm de altura.
*Descripción psicológica: Es una mujer de mucho carácter, algo caprichosa y bastante vanidosa. Se cuida mucho y procura estar siempre perfecta. No tolera la insubordinación y es muy estricta en cuanto a cumplir las normas. Tiene un caracter bastante bipolar, tan pronto puede ser toda dulzura como el ser mas insensible y frio del universo. Es tramposa, y no duda en usar cualquier arma que tenga a su alcance para conseguir sus objetivos.
*Historia: Lorraine es en realidad la misma diosa que, hace 200 años, creó la maison derrière: Afrodita.
Tras el primer destierro que se vió obligada a cumplir Afrodita dejó el olimpo y bajo a la tierra en compañia de su hermano Dionisio. Una vez allí, ella se dedicó a seducir a todos los hombres que habia a su paso sin importarle si estaban solteros o casados, mientras que su hermano, hacia lo propio con las mujeres. Las fiestas se descontrolaron y su padre, Zeus, les descubrió a ambos y les obligó a regresar al Olimpo con una gran maldición a sus espaldas.
Durante esos mil años, ambos se dedicaron a observar la tierra pero sin poder intervenir en ella y cuando finalmente el destierro llegó a su fin, habian ideado un plan: Regresarían a la tierra bajo una apariencia mortal y mandarian construir un pequeño club privado donde poder hacer realidad todos sus deseos sin poner en evidencia que eran dioses, para ello deberian cambiar de apariencia cada pocos años y así lo hicieron.
Desde entonces vive entre los humanos, dirigiendo un próspero negocio que nunca se acaba y satisfaciendo todos su deseos con la inagotable fila de hombres que pasan por sus brazos y su cama.